10 Claves para crear una Marca

¿Qué hay en un nombre? Aquello que llamamos rosa. Igual dulce fragancia tendría con otro nombre…

Esas palabras me las recordó Jesús Encinar cuando le pedí consejo para darle nombre a un proyecto el año pasado. Tenía que deshacerme de un nombre que me gustaba mucho porque no cumplía con los mínimos que se le debe pedir a un nombre. Son unos buenos versos que recordar cuando tienes que despedirte de una idea que te gustaba mucho…

Sin embargo, hace unas semanas estuve de nuevo buscando un nombre para un nuevo proyecto y tuve que volver a hacerme la pregunta pero en un momento distinto: al comenzar a pensar ¿Qué hay en un nombre? Pues resulta que mucho. Especialmente si vas a tener pocas oportunidades de llegar a la gente y quieres que les quede claro de qué va la cosa.

En mi corta, pero intensa, experiencia con esto del naming he empezado a sacar algunas claves que creo que a más de uno pueden resultarle útiles. Ahí van:

1. Establece cuales son los elementos clave de tu negocio o proyecto

Haz una lista con no más de tres o cinco de ellos. Tienes que intentar que tu nombre comunique esos elementos clave.

2. Debe significar algo

Cuanto más comunique por sí mismo, menos tendrás que explicar tu producto. (Hay quien opina lo contrario, que es mejor inventar una palabra que no signifique nada. Quizás sea una buena idea para evitar problemas posteriores, sin embargo es bastante probable que vayas a necesitar de una buena inversión para comunicar el contenido de la marca).

3. Intenta que tu nombre sea sugestivo

Crea una palabra nueva utilizando raíces de palabras que sugieran características de tu empresa. Utiliza otros morfemas para redondear lo que quieres transmitir. Si necesitas ayuda, a mí esta web me facilitó mucho la tarea ;o)

4. Evita ser demasiado concreto y demasiado genérico

Si te vas a lo primero, utilizando por ejemplo siglas, costará mucho que recuerden tu nombre, si pones un nombre demasiado genérico, probablemente, ocurra lo mismo. Evita también utilizar un nombre vinculado a un espacio territorial (p.e. MovilEspaña) porque te costará usar el nombre cuando llegue el momento de irse para otro sitio.

5. El nombre debe ser fácil de pronunciar

Y debe ser fácil escribirlo con sólo haberlo escuchado una vez. Porque lo que quieres es que la gente lo recuerde y sea capaz de reproducirlo, ¿verdad?

6. Asegúrate de que el nombre no tenga connotaciones negativas en otros idiomas

No debe ocurrirte como a alguien, cuya identidad no voy a desvelar, que acuñó un nombre que resultaba que en francés significaba “colaboracionista NAZI durante la II Guerra Mundial”.

7. Échale un ojo a tu competencia

Lo que quieres es distinguirte de ella. Así que evita inspirarte en tus competidores y busca algo diferente. Si ellos ponen nombres cortos, tú largo. Si ellos ponen nombres en kiswahili, tú en castellano. Si ellos se tiran por la ventana… bueno, ya lo has pillado.

8. Busca una nueva forma de escribir una palabra ya existente

Ésto es un truco si tienes dificultades para encontrar una palabra que no esté ya registrada como dominio. Sin embargo, esta técnica tiene en contra que vas a tener que explicar como se escribe tu marca cada vez que la menciones hasta que sea muy conocida. Si decides hacer ésto ponderalo bien con el punto 5.

9. Comprueba que los dominios principales están libres y que no está registrado como marca

De poco te servirá un nombre que no puedas utilizar en Internet (porque vas a montar una empresa en Internet, ¿no?) bajo los dominios .com, net. y .es. Tampoco te servirá de mucho un nombre que esté libre en Internet pero que alguien haya registrado ya como marca. Haz siempre una comprobación en la web de la Oficina Española de Patentes y Marcas.

10. Verifica la validez del nombre con todas las personas que puedas

Éste es tan importante como el anterior. Aprovecha el contacto con cualquier persona para decirle el nombre y preguntarle qué le sugiere. Si te dice que algo relacionado con lo que estás montando…BINGO! Tienes una marca!

Bueno, éstas son algunas de las claves con las que he dado en este tiempo.

¿Se te ocurre alguna más?