Archivos de la categoría 'Derechos Humanos y Cooperación'


¿Están igual que antes los siete mandamientos? 0

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Benjamín sintió que un hocico le rozaba el hombro. Se volvió. Era Clover. Sus viejos ojos parecían más apagados que nunca. Sin decir nada, le tiró suavemente de la crín y lo llevó hasta el extremo del granero principal, donde estaban inscritos los siete mandamientos. Durante un minuto o dos estuvieron mirando la pared alquitranada con sus blancas letras.

-La vista me está fallando- dijo ella finalmente. Ni cuando era joven podía leer lo que estaba ahí escrito. Pero me parece que esa pared está cambiada. ¿Están igual que antes los siete mandamientos, Benjamín?

Por primera vez Benjamín consintió en romper la costumbre y leyó lo que estaba escrito en el muro. Allí no había nada excepto un solo Mandamiento. Éste decía:

TODOS LOS ANIMALES SON IGUALES,
PERO ALGUNOS ANIMALES
SON MÁS IGUALES QUE OTROS

Después de eso no les resultó extraño que al día siguiente los cerdos que estaban supervisando el trabajo en la granja, llevaran todos un látigo en la mano.

Rebelión en la Granja
George Orwell

El Principio del Fin de las Bombas de Racimo 2

Tras el bombardeo del sur del Líbano en 2006, Zahra, un niña de 12 años, vio como su hermana cogía algo del suelo y se lo daba en la mano. Se le cayó, y cuando fue a recogerlo explotó hiréndole. Cayó al suelo y lo único que recuerda es que no podía oir nada. Su hermana, herida por la metralla la arrastró hasta casa y su madre la llevó al hospital. El médico dijo que había que cortarle la mano.

Ahora, Zahra no sale de casa, no quiere jugar con los niños. Ya no se lo pasa bien. Los demás se rien de ella y le recuerdan que no tiene pulgar. Allí donde tenía dedos ahora siente frio y se pasa el día intentando calentar lo que queda de su mano. “Sólo quiero que me vuelva a crecer el pulgar y que mi mano se ponga buena. Sólo eso”.

La madre de Zahra todavía recuerda como un vecino le llevó el dedo de su hija envuelto en un pañuelo de papel…

Hace ahora algo más de un año, cientos de blogueros consiguieron llamar la atención de miles acerca de cómo nuestros soldados estaban en el Líbano desmantelando unas bombas prohibidas por el Derecho Internacional Humanitario y que, paradójicamente, fabricábamos en España.

Miles se pusieron en contacto con sus representantes parlamentarios exponiéndoles sus preocupaciones acerca de que España no se hubiera comprometido todavía a acabar con la fabricación, almacenamiento y venta de Bombas de Racimo. La campaña Di NO a las Bombas de Racimo que surgió aquí se extendió rápidamente por la red, llegando muy pronto al Parlamento y a los medios de comunicación. Al cabo de diez días de presión el gobierno se comprometió, añadiendo una enmienda a la Ley de Armas que en ese momento se estaba tramitando, a unirse al Proceso de Oslo y firmar el tratado de prohibición de las Bombas de Racimo cuando llegara el día.

Ese día es hoy. Más de 100 jefes de Estado y Ministros de todo el mundo se han reunido en Oslo para firmar un Tratado para prohibir el uso, la producción, transferencia y almacenamiento de bombas de racimo. Se trata, sin duda, de uno de los tratados humanitarios y de desarme más importantes de la década.

La Convención sobre Bombas de Racimo, que contiene las provisiones más importantes que se han visto nunca en asistencia a las víctimas, se firma en el Día Internacional de las personas con disminuciones y en el aniversario de la firma del Tratado de Prohibición de Minas Antipersona de 1997. La firma llega tras 18 meses de intensas negociaciones y significa el principio del fin de estas terribles bombas.

El principio del fin, porque todavía quedan muchas submuniciones por desactivar, muchas víctimas a las que asistir, muchos arsenales que desmantelar, mucha presión que hacer sobre quienes todavía no se han comprometido con personas como Zahra.  Y para ello habrá que seguir trabajando duro, así que… me vuelvo al trabajo.

Un guantazo a tiempo… 2

Nada menos que Sir Sean Connery hablando sobre su filosofía acerca del guantazo a la mujer… solamente cuando se lo merezca, por supuesto. Vamos que el tipo no es un animal ni nada de eso…


Con ídolos así, después pasa lo que pasa

¿Cuántas vidas cuesta tu móvil? 3

¿o tu ordenador o tu consola? La cuestión del coltán es sangrante.

Hace ya algunos años, ocurría algo parecido con los diamantes. En Sierra Leona se libraba una guerra terrible. De ese caos había quien sacaba, a sangre y fuego, beneficio económico: el comercio de diamantes, la principal exportación del país, era controlado por los líderes rebeldes quienes los sacaban del país a través del mercado negro. A saber cuantos amantes se han regalado diamantes de sangre

Afortunadamente la guerra acabó y siempre se ha considerado que el Proceso de Kimberley tuvo mucho que ver con el principio del fin de aquella locura. Como ya comenté aquí hace tiempo:

Este Plan de Certificación fue diseñado para evitar la entrada de estos diamantes sangrientos en el flujo comercial del mercado de diamantes. Se trata de poder garantizar al consumidor que los diamantes que están comprando no han sido obtenidos mediante violaciones de los Derechos Humanos. Aproximadamente el 98% del comercio mundial de diamantes tiene lugar entre los Estados miembros de este plan.

Podría decir que hoy necesitamos un nuevo Proceso de Kimberley para el coltán. Pero, si bien este Proceso ha resultado muy útil, no es un mecanismo perfecto ya que estos acuerdos no son obligatorios ni imparciales. Lo que necesitamos es que la certificación de que el coltán no está manchado de sangre cumpla estos requisitos. Es necesario regular el origen de este mineral y que podamos estar completamente seguros de que el próximo móvil, ordenador o consola que compremos no cuesta vidas sino, tan solo, unos euros.

Mientras tanto, en una galaxia muy muy lejana… Comments Off



…más de 250.000 personas fueron forzadas a huir por el enfrentamiento entre el ejército congoleño y un grupo armado rebelde. Alrededor de 100.000 de ellos lo hicieron en los últimos cuatro días. Un frágil alto el fuego ha permitido que un puñado de camiones de ayuda proporcionen suministros a, por lo menos, un campo.

En uno de los lugares donde 50.000 personas buscaron refugio frente las recientes luchas, UNICEF y sus entidades asociadas fueron capaces de hacer llegar agua, suministros médicos para algunas semanas y cerca de 15.000 galletas para niños. De acuerdo con el especialista en comunicaciones de UNICEF en Goma, Jaya Murthy, la distribución de comida entre los desplazados casi provoca una estampida. Algunos no han comido desde hace días.

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