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La más peligrosa de las Pobrezas: la Indiferencia 1

Blog Action Day: Pobreza. No hay mayor pobreza que la pobreza de espíritu que provoca la indiferencia. Y ésta es, quizás, no solamente la más extendida de las pobrezas, sino también la más peligrosa.

En el que probablemente sea uno de los mejores discursos de la Historia, Elie Wiesel, nos mostró “los peligros de la indiferencia“:

¿Qué es la indiferencia? Etimológicamente, la palabra significa «falta de diferencia». Un estado extraño y poco natural en el cual no se distingue entre la luz y la oscuridad, el amanecer y el atardecer, el crimen y el castigo, la crueldad y la compasión, el bien y el mal. ¿Cuáles son sus caminos y sus consecuencias ineludibles? ¿Se trata de una filosofía? ¿Puede concebirse una filosofía de la indiferencia? ¿Es posible considerar la indiferencia como una virtud? ¿Es necesario, en ocasiones, practicarla para mantener la cordura, vivir con normalidad, disfrutar de una buena comida y una copa de vino, mientras el mundo que nos rodea sufre unas experiencias desgarradoras?.

Evidentemente, la indiferencia puede resultar tentadora. En ocasiones, incluso seductora. Resulta mucho más fácil apartar la mirada de las víc­timas. Es mucho más fácil evitar estas abruptas interrupciones a nuestro trabajo, nuestros sueños y nuestras esperanzas. A fin de cuentas, es extra­ño y pesado implicarse en el dolor y la desesperación de los demás. Para una persona indiferente, sus vecinos carecen de importancia. Por tanto, sus vidas carecen de sentido para él. Su dolor oculto o incluso visible no le interesa. La indiferencia reduce al otro a una abstracción. [...]

En cierto sentido, ser indiferente a ese sufrimiento es lo que deshumani­za al ser humano. A fin de cuentas, la indiferencia es más peligrosa que la ira o el odio. A veces, la ira puede ser creativa. Uno escribe un hermo­so poema, una magnífica sinfonía. Uno crea algo especial por el bien de la humanidad, porque está enfadado con la injusticia de la que es testi­go. Pero la indiferencia nunca es creativa. Incluso el odio, en ocasiones, puede suscitar una respuesta. Lo combates. Lo denuncias. Lo desarmas.

La indiferencia no suscita ninguna respuesta. La indiferencia no es una respuesta. La indiferencia no es un comienzo; es un final. Por tanto, la indiferencia es siempre amiga del enemigo, puesto que beneficia al agre­sor, nunca a su víctima, cuyo dolor se intensifica cuando la persona se siente olvidada. El prisionero político en su celda, los niños hambrientos, los refugiados sin hogar… No responder a su dolor ni aliviar su soledad ofreciéndoles una chispa de esperanza es exiliarlos de la memoria huma­na. Y al negar su humanidad, traicionamos la nuestra.

El PSOE lanza su vídeo del Blog Action Day 2

Acabamos de lanzar el vídeo que, en colaboración con los chicos del Blog Action Day, hemos preparado para promocionar el acto que vamos a celebrar mañana en la sede federal de Ferraz:


Contra la Directiva de las 65H 4

Hoy, esta tarde, van a haber manifestaciones por todo el país. La gente, los trabajadores, van a salir a la calle para posicionarse en contra de la Directiva de las 65 horas.

Últimamente, estamos viendo que de la Unión Europea no solamente nos llegan buenas noticias sino también iniciativas y propuestas que nos alarman, que quieren recortar derechos conseguidos tras años de lucha. ¿Pero por qué ahora?

Siempre hemos visto esto de “Europa” como algo lejano, como algo de lo que saben los expertos y que al fin y al cabo no merece mucha de nuestra atención. Pero la realidad es que la Unión Europea decide sobre cosas importantes, sobre cosas cercanas, cosas que nos afectan al día a día. La jornada laboral es un muy buen ejemplo. Todos estos años en los que no nos hemos tomado muy en serio eso de las Elecciones al Parlamento Europeo (la baja participación lo demuestra) nos puede acabar pasando factura: el Parlamento Europeo está dominado por partidos conservadores. La llegada de Sarkozy y Berlusconi al poder ha sido el golpe definitivo: el pasado 9 de junio conseguían desbloquear en el Consejo esta modificación que se habia propuesto a la Directiva sobre la ordenación del tiempo de trabajo. Y ahora vamos a tener que salir a la calle a defender lo que no defendimos del todo bien en las urnas.

Sin embargo no es momento de lamentarse. Sabemos que esta Directiva no tiene sentido alguno.

Quienes la defienden argumentan que su aprobación llevará a Europa a ser más competitiva en el mundo globalizado, cuando en realidad la competitividad europea tiene que apoyarse sobre la capacidad de innovar, elevando la productividad y el valor añadido que aportan los trabajadores europeos.

Quienes la propugnan afirman que no afectará a todos sino que cada trabajador podrá negociar con su empresa su jornada laboral. ¿Alguien se imagina negociando con su empresa su jornada laboral? La Directiva atenta contra uno de los grandes logros de la Europa social, la negociación colectiva.

Quienes quieren aprobar este texto hablan de seguridad y flexibilidad, pero en esta Directiva ambos conceptos no están equilibrados. De hecho puede llevar a grandes desequilibrios en la Unión. Puede dar lugar a situaciones de verdadero dumping social entre los países de la Unión Europea generando legislaciones abusivas que compitan ventajosamente con las economías socialmente más avanzadas.

En defintiva, es momento de defender la Europa social. Ahora y en el próximo 7 de junio de 2009.

O seguiremos llevándonos sorpresas… 5

Al tiempo que empiezo a escribir este artículo comienza en el Parlamento de España el proceso de ratificación del Tratado de Lisboa. Oigo al Ministro de Asuntos Exteriores al fondo.

Seguramente, por no decir “seguro”, mañana las portadas de los periódicos destacarán el resultado del partido España-Rusia de la Eurocopa. El asunto del Tratado también aparecerá pero no se le dará tanta importancia.

El Tratado de Lisboa es importante por muchas cosas: la Carta de Derechos Fundamentales pasa a ser jurídicamente vinculante, crea un espacio de libertad seguridad y justicia comunitario (antes era una cuestión intergubernamental), la UE gana capacidad de interlocución internacional al crear las figuras del Presidente permanente del Consejo Europeo y del Alto Representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, entre muchas otras cosas. Pero hay algo por lo que es todavía más importante.

Este Tratado es especialmente importante porque hace que la UE sea mucho más democrática. Se crea la iniciativa ciudana, con la que un millón de ciudadanos podremos promover nuevas normas; el Parlamento Europeo, nuestro representante directo en la UE gana poder y casi nada puede ser decidido sin su participación; los Parlamentos Nacionales ganan protagonismo.

Y esto no es cháchara. Significa que a partir de ahora los ciudadanos tenemos mayor poder en la UE. Y un mayor poder implica una mayor responsabilidad.

Los asuntos europeos pueden sonar a muchos como algo lejano. Tiene que dejar de sonar como algo lejano porque todo lo que se decide en las instituciones nos afecta tanto o más que lo que decide el Parlamento español. Lo que allí ocurra es, y más a partir de ahora, nuestra responsabilidad. Debemos prestar atención, ser críticos, reflexionar, sugerir y pronunciarnos sobre todo lo que ocurre en el ámbito europeo.

De lo contrario, seguiremos llevándonos sorpresas como la Directiva de las 65 horas

El Partido-Red Comments Off

Hoy he tenido una sorpresa agradable. En mi paseo-red matutino he encontrado, a través del blog de Miquel Iceta, la bitácora de un antiguo profesor de Universidad y amigo: Toni Comín. Probablemente fue junto a él cuando más aprendí. Sus clases de Ética social eran uno de los pocos espacios donde el debate era abierto y, en muchas ocasiones, encarnizado. Todavía recuerdo con cariño las broncas que montábamos en clase…

Descubrir su blog ha sido una alegría no solamente por el hecho mismo de descubrirlo sino por encontrar en él aquello que me está suscitando más interés en los últimos: el paso de los partidos piramidales a los partidos red. Vean este extracto:

El proceso político tiene muchas fases y muchas actividades a través de las cuales se manifiesta: el debate, la movilización, la formación y la información, la deliberación, la toma de decisiones propiamente dicha, el control de las instituciones y los gobiernos, etc. Para maximizar la productividad en términos de participación, de la misma manera que las pirámides fordistas ya no valen para crear riqueza en el caso de la empresa, tampoco sirven ya los clásicos partidos políticos piramidales, herederos del centralismo democrático. Necesitamos partidos-red: no una sino una suma de organizaciones, de distintos tamaños, cada una con su especialización funcional, que tengan una relación a la vez de conexión y autonomía.

El partido-red es una estructura compleja –y hasta cierto punto dispersa- capaz de maximizar la participación política en la medida que cada uno de los nodos ofrece una puerta distinta y específica para “entrar” en la actividad política, ya sea mediante la reflexión o la acción.

Empezar a debatir sobre esta cuestión resulta especialmente interesante ya que no se trata de una mera entelequia sino que el Partido-Red está empezando a dar sus primeros pasos.