Crecer sabiendo que es posible

Hoy es uno de los días más felices de mi vida. Y tengo la suerte de tener muchos así.

Valeria tiene una cardiopatía congénita desde que es un bebé y tuvo que ser intervenida quirúrgicamente a los 9 meses de nacer. Desde entonces está bien y no necesita nada más que ir a revisión una vez al año. Pero cuando Lidia, su madre, intentó que Valeria tuviera seguro médico para poder ser tratada de un resfriado o una gripe como cualquier otro niño, Mapfre les cerró las puertas. Lidia no quería que Mapfre se responsabilizaras de sus “condiciones preexistentes” sino que simplemente pudiera ir al médico para las cosas habituales de una niña de su edad.

Lidia no se dio por vencida e inició una petición en Change.org. En pocas semanas logró el apoyo de más de cien mil personas. Eso forzó a Mapfre a sentarse a negociar y hoy, Lidia y Valeria, se han presentado en nuestra oficina de Madrid para darnos la noticia: han ganado, Mapfre permitirá a Valeria estar en el seguro de su madre.

Ojalá hubiérais podido estar aquí para ver a Lidia y a Valeria. Para escuchar a Lidia hablar de cómo ha luchado por su hija, de como la fuerza de la petición ha sido determinante para que Mapfre se viera obligada a sentarse con ella y para conseguir algo que hasta ese momento le denegaban. Para ver la cara de alguien que decidió no amilanarse y dar un paso adelante. De alguien que ha ganado. Pero sobre todo de alguien que ahora quiere contarle a los demás que es posible terminar con injusticias concretas si trabajamos unidos.

Antes de marcharse, mientras Valeria pintaba junto a uno de nuestros compañeros, Lidia me ha contado que quiere poner la fotografía que se acababa de hacer con nosotros en la habitación de la niña. Porque quiere, no solo que Valeria conozca esta historia, sino que crezca sabiendo que, siendo valiente, un mundo mejor es posible.

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